Como especialistas en problemas de humedad, nuestro día a día transcurre visitando casas con humedades y explicando a la gente en qué consiste su problema. A menudo nos toca visitar casas cuyo propietario ya tiene una idea preconcebida de su problema (casi siempre) y, la mayoría de estas veces, esa idea es equivocada. De hecho, en muchas de esas ocasiones nuestro cliente ni siquiera concibe que lo que realmente tiene ¡es un problema de humedad! Frases como “yo no tengo humedad, yo lo que tengo en casa es condensación” son el pan nuestro de cada día, y claro, ¿cómo le explicas tú a este cliente que la condensación es precisamente un tipo de humedad?

Es por ello que, en el post de hoy, vamos a ahondar en una de las creencias más extendidas sobre las humedades tratando de desterrar uno de sus falsos mitos (aunque sea para allanarnos el camino en futuras visitas). Hoy vamos a explicar por qué se originan las manchas blancas de salitre en las paredes.

sal en la pared

En cuanto vemos esas desagradables manchas blancas en las paredes de nuestra casa, casi siempre en las plantas bajas (ya estén enterradas respecto al nivel de la calle o no) la gente tiende a pensar inmediatamente que son debidas a la presencia de hongos. Uno empieza a informarse sobre la humedad por condensación, sobre el moho, los ácaros y cómo afectan a su salud, cuando en realidad ni siquiera es consciente todavía de qué está ocurriendo en esa pared. Y es que en realidad, esta salitre tiene un origen distinto que no debe achacarse al reino fungi.

La aparición de estas manchas se produce debido a los minerales presentes en los materiales de construcción cerámicos, de forma que estos minerales salen hasta la superficie a causa de las condiciones ambientales.

Estas sales o eflorescencias salinas se originan como consecuencia de la evaporación del agua contenida en la pared, que arrastra sales solubles presentes en la misma, formando en la superficie un polvillo blanco constituido por pequeños cristales de sales minerales. Es decir, las pequeñas (o no tan pequeñas) cantidades de agua que hay en la pared se evaporan, abandonan la pared incorporándose al aire interior de la vivienda, y en este proceso arrastran consigo las sales minerales presentes en los materiales que constituyen la pared. Por eso, en el momento final en que el agua se convierte en vapor y deja atrás la pared, también deja atrás ese rastro de minerales que ha ido transportando y que se concentran en la superficie de la pared. Ahora sí, estamos ante lo que nuestros ojos identifican como “manchas de salitre”.

sales en las paredes

Antes de seguir explicando el fenómeno del salitre, cabe hacer hincapié en que las manchas de salitre solamente son visibles en los casos en que hubo humedad con anterioridad. Como las sales van disueltas en el agua, y es en el momento en que esta agua se evapora cuando se forman las manchas de salitre (cristalizan las sales en la superficie), en caso de que la pared no tenga humedad contenida luchando por salir y evaporarse, no se formaría salitre. Como consecuencia de todo lo que venimos contando, si estás ante una mancha de salitre en la pared de tu casa, lo más plausible es que esas manchas de salitre te estén indicando que tus paredes sufren humedad por capilaridad.

Explicado esto, ahora sí, vamos a desmentir dos falsos mitos en casas antiguas acerca de estas manchas blanquecinas:

Mito 1

En las zonas costeras (aquí en Galicia, por ejemplo) se dice que los edificios se realizaban antiguamente con arena de playa y que, por tanto, esta es la que portaba las sales y, a la postre, provocaba las manchas de salitre.

Esto es una verdad a medias, ya que sí es cierto que una parte de las sales proviene de los materiales de construcción, pero en realidad, una segunda parte también depende, y mucho, de los procesos de fabricación empleados con esos materiales (por ejemplo, la cocción de los materiales cerámicos a altas temperaturas influye notablemente en sus propiedades físico-químicas).

Pero no sólo esto, sino que existe además una tercera componente que nunca podemos dejar de lado, y es que en aquellos muros que están cimentados directamente sobre el terreno, las sales orgánicas presentes en la naturaleza son arrastradas desde el terreno por medio de un fenómeno de humedad capilar a través de los poros de los materiales. La realidad es, con la ciencia por delante, que este falso mito se ha limitado a contar la película desde una de las tres ópticas posibles.

salitre en las paredes

Mito 2

Para llevar la contraria al mito anterior, en las zonas de interior (normalmente en casas de piedra) se viene diciendo tradicionalmente que la sal aparece debido a que en los sótanos de las viviendas se salaba la carne del cerdo de la matanza, cosa que agravaba la situación porque el ambiente contenía así más salinidad. La teoría ha convencido a muchos, pero una vez más, siguiendo los razonamientos expuestos en el párrafo anterior, podemos desmentir las creencias populares y dotar de realismo al fenómeno de la salinidad.

En pleno 2016, en los edificios actuales también aparecen las manchas de salitre en las paredes, y eso que no se han construido con arena de playa ni se está salando la carne dentro de ellas. Como venimos argumentando a lo largo de este artículo, la causa principal de las manchas de sal es normalmente la humedad, la humedad por capilaridad, siendo conscientes de que existen casos en los que una condensación muy elevada también puede originar eflorescencias por sí misma.

salitre humedad

Hoy en día en el mercado existen soluciones para evitar estos problemas. Si realizamos una nueva construcción debemos utilizar aditivos anti-salitre que se mezclan con el cemento en su fase de composición. Estos productos son eficaces para evitar las manchas antes de su origen, pero si la salitre ya ha salido, estaremos en otra tesitura: nos tocará curar en vez de prevenir.

Si tenemos manchas salinas lo primero que debemos hacer es analizar si existen humedades, bien sea por accidente, por fugas, por capilaridad… y lógicamente, una vez identificado el origen, solucionar la humedad. Una vez reparado el origen de la humedad sabemos que la formación de salitre se ha detenido. Es el momento, siempre y cuando esté la pared seca, de proceder a eliminar las manchas.

Para eliminar estas desagradables manchas debemos limpiar la superficie con ácido muriático, que remueve los cristales y quema las sales. A continuación, enjuagaremos la superficie para eliminar los residuos del ácido muriático y de las eflorescencias salinas. Con estos pasos podrás eliminar de forma simple las manchas blancas de las paredes y evitar que, por ejemplo, al pintar sobre estas superficies la película de pintura termine dañada.

¿Y tú? ¿Has descubierto salitre en una de tus paredes? ¿A qué esperas para contarnos en este post cuál era tu teoría? En Hume Ingeniería hemos oído ya de todo… pero queremos seguir oyendo más. ¡Llámanos!