Una de las humedades más comunes ahora que entra el invierno es la llamada humedad por condensación. Es el caso de las ventanas en que se forman gotas de agua. Es el caso de paredes en las que salen esas manchas negras, que en realidad vienen siendo hongos. También es el caso de la ropa que se estropea porque se apodera de ella el moho. Esos casos en los que, en general, la casa tiene un ambiente cargado y un olor a humedad característico. En el fondo, todo ello, es consecuencia de la humedad por condensación.

La humedad por condensación se genera en el momento en que el vapor de agua del aire entra en contacto con cualquier superficie cuya temperatura es inferior a la temperatura de rocío. Encontraréis una explicación más accesible y desgranada en este enlace. El problema podríamos resumirlo así: tenemos en casa un aire que contiene demasiada humedad, demasiado vapor de agua en su composición, y cuando este aire toca una superficie demasiado fría (el cristal de las ventanas, los marcos de las carpinterías, un pilar, una viga…) es cuando condensa: deja de ser un vapor de agua y pasa a ser agua en estado líquido.

por qué tengo agua en las ventanas

¿Cómo solucionarlo?

Podrías consultar a un profesional pinchando aquí. Podrías informarte sobre las distintas soluciones a la humedad por condensación pinchando aquí. Pero en el fondo, cualquier solución va siempre encaminada a lo mismo: reducir la cantidad de vapor de agua en el aire interior de nuestra casa. Así que si lo prefieres, también podrías seguir los consejos que, a partir de hoy, os vamos a ir presentando semanalmente en nuestro blog (tienes los enlaces al final de este artículo).

Si tenemos un aire con muy poca cantidad de agua no podrá llegar a producirse la condensación. Así que lo que pretendemos con la serie de posts que publicaremos bajo el lema “Trucos caseros para reducir la condensación” es un doble objetivo. Por un lado, darte a conocer los factores presentes en la mayoría de las casas y que acaban aumentando la cantidad de vapor de agua y, por tanto, aumentando el riesgo de humedades por condensación. Y por otro lado, una vez conocidos esos factores, pequeños trucos y consejos al alcance de todos para reducir la emisión de vapor al ambiente y, con ello, minimizar el efecto nocivo de la humedad. A partir de la semana que viene podrás ir descubriéndolos uno a uno a través de los siguientes enlaces: