A raíz de nuestro último artículo ¿Por qué tengo humedad en casa y cómo evitarlo yo mismo?, hoy iniciamos una nueva serie de artículos cortos dedicados a “Trucos caseros para evitar la condensación”. En nuestro primer consejo hablaremos de una de las actividades más comunes presentes en todos nuestros hogares: lavar la ropa. Como siempre, el objetivo final será reducir la cantidad de vapor de agua presente en nuestra casa, a la larga, el causante de los problemas de humedad por condensación.

Lavado de ropa

El lavado de ropa en sí mismo no produce mucho vapor de agua, pero el secado de la ropa sí que es uno de los puntos a tener muy en cuenta. Cuando tendemos la ropa dentro de casa lo que estamos haciendo es aumentar la cantidad de vapor de agua en el ambiente. El secado de la ropa húmeda no es otra cosa que eliminación del agua retenida en la ropa mediante evaporación al ambiente.

Actualmente las lavadoras modernas ya nos dan la ropa lavada y centrifugada, sin embargo, esta última retiene una cantidad importante de agua de alrededor de 1,5 veces su peso. Peor es el caso si la ropa se estruja a mano, pues retiene cerca de 2,5 veces su peso en agua. Si la ropa es secada en el interior de un recinto, toda esta agua se va al ambiente en forma de vapor, pudiendo llegar a generar del orden de 10 Kg de vapor de agua al día en un lavado de ropa de una familia. Lavados aparte, lo mismo ocurre con el planchado de ropa, pues a la vista está que la plancha es otro elemento que también incorpora vapor al ambiente.

tender ropa humedad

¿Cómo reducir la humedad yo mismo?

La respuesta ideal sería tendiendo la ropa en un tendedero exterior, fuera de casa, pero todos somos conscientes de que muchas veces esto no es una opción, principalmente en invierno. Si nos vemos obligados a tender dentro de casa lo ideal es minimizar el tiempo de secado, y esto lo conseguiremos mediante corrientes de ventilación. Ni calefacción, ni deshumidificadores, ni secadores de mano, ni muchos otros mitos urbanos… lo más efectivo para el secado (dentro de las opciones a coste cero al alcance de cualquiera en nuestra casa) es siempre una corriente de aire.

El método más eficiente de secar es mediante corrientes de aire, es decir, si podemos crear una corriente abriendo puertas y ventanas contrapuestas ya tenemos el sitio ideal para colocar el tendal. De este modo la ropa secará antes, parte del vapor de agua se expulsará de la vivienda mediante las propias corrientes y, lo más importante, estaremos reduciendo el tiempo de exposición del aire de casa a uno de los factores que más vapor de agua le añade. Conclusión: habremos logrado reducir la cantidad de humedad que incorporamos al aire de nuestra casa.

Y recuerda…

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