Cuando hablamos de aparatos para quitar la humedad por condensación generalmente pensamos en el deshumidificador. Y nuestra pregunta es: ¿soluciona el deshumidificador la humedad por condensación? La respuesta corta es no. Aunque muchos piensen lo contrario, un deshumidificador rara vez es una solución a un problema de humedad.
Y ahora os preguntaréis: ¿si no soluciona la humedad, por qué está tan popularizado su uso? En las próximas líneas intentamos desgranar la respuesta.
Índice de contenidos
Lo primero que hay que saber sobre los aparatos para quitar la humedad por condensación
En primer lugar, hay que aclarar que existen muchos y muy distintos tipos de humedades que pueden afectar a una vivienda. El deshumidificador está concebido solamente para combatir uno de ellos: la humedad por condensación.
Por eso, el primer paso siempre debe ser cerciorarnos de cuál es el tipo de humedad que nos afecta. Si nuestro problema de humedad en paredes, techos u otro lugar fuese distinto de la condensación, el deshumidificador ya no tendría sentido por sí mismo.
¿Qué es la humedad por condensación?
La humedad por condensación se produce por un exceso de vapor de agua en el ambiente que, en contacto con superficies especialmente frías (ventanas, espejos, paredes, etc.), condensa, es decir, deja de ser vapor de agua y se convierte en agua en estado líquido.
Esta es la humedad que desemboca normalmente en ventanas mojadas, manchas negras en la pared, ropa estropeada y, en general, un ambiente cargado en la vivienda.

¿Cómo funciona un deshumidificador?
El funcionamiento de un deshumidificador consiste en procesar el aire de una estancia, de forma que el agua contenida en este aire quede retenida en su interior.
Como consecuencia, el deshumidificador devuelve un aire más seco, con menor cantidad de vapor de agua, ya que esta agua (que antes estaba en el aire) ha precipitado en un depósito que nosotros manualmente debemos vaciar cuando se acerque al límite de su capacidad.
En resumidas cuentas, el deshumidificador cuenta en su interior con una pieza muy muy fría que pretende ser la superficie más fría de la habitación. De esta forma, el primer lugar en que el aire tenderá a condensar es en contacto con esta pieza y dentro del deshumidificador, evitando así condensar en otras superficies y generarnos un problema de humedad.

¿Por qué el deshumidificador no es una solución a la humedad?
Conceptualmente, el deshumidificador no evita que la humedad del aire condense, sino que se limita a redirigir la condensación para que se produzca en su interior y no en cualquier otro punto de la habitación.
O lo que es lo mismo: la humedad por condensación sigue existiendo, solo que se desplaza al interior del deshumidificador. Pero, ¿qué pasa cuando el deshumidificador llega al límite de su capacidad? Pues que la humedad sigue en el aire y va a condensar en otra superficie fría, ya que en ningún momento hemos evitado el exceso de humedad del ambiente.
Además, la capacidad de captación de aire desde el deshumidificador va perdiendo eficacia a medida que lo reubicamos en estancias más grandes. En un pequeño vestidor podría lograr captar aire de todos los rincones, pero en habitaciones más grandes su radio de acción va perdiendo efecto a medida que aumenta la distancia.
Es decir, el deshumidificador podría resultar recomendable en estancias pequeñas con un porcentaje de humedad no demasiado elevado, pero si la humedad es alta o la habitación es grande, la eficacia queda en entredicho.

¿Existen aparatos para quitar la humedad por condensación de forma eficaz?
En definitiva, para solucionar un problema de humedad por condensación lo ideal sería evitar que esta se produzca, ya sea en el interior del deshumidificador o fuera de él. Si logramos rebajar la humedad del aire lo suficiente como para que no se produzca la condensación, no será necesario un deshumidificador ni tampoco el aire condensará en otras superficies.
¿Y cuál es la forma más efectiva de lograr que el aire interior de nuestra vivienda tenga poca cantidad de agua, es decir, poca humedad en su composición? Lo hemos dicho infinidad de veces y no nos cansamos de repetirlo: la solución es ventilar.
Una corriente de aire que permita la entrada de aire desde el exterior (que normalmente contiene menos cantidad de agua) y, a su vez, permita la salida del aire interior (que tiene demasiada agua en su composición), estará reduciendo las posibilidades de sufrir un problema de humedad por condensación.
En ocasiones, la simple apertura combinada de puertas y ventanas logrará generar una corriente de aireación suficiente para evitar el problema. En otros casos, si ventilar no es posible, deberemos recurrir a sistemas de ventilación específicos que se adecúen a nuestro caso concreto, según la naturaleza, magnitud y localización de la humedad.
Llegados a este punto, podemos concluir que, si buscas aparatos para quitar la humedad por condensación de forma eficaz cuando la ventilación natural no es posible, probablemente tengas que optar por un sistema de ventilación forzada. En nuestro artículo Sistemas de ventilación para viviendas, ¿cuál escoger? puedes descubrir los diferentes tipos y analizar cuál es el que más se ajusta a tus necesidades.
Y recuerda…
Si quieres comprobar por ti mismo en qué medida puedes evitar la humedad por condensación, en nuestro blog puedes encontrar pequeños trucos para evitar por ti mismo la humedad por condensación.
Y para aquellos casos en que la ventilación natural resulte insuficiente, siempre puedes solicitar una consulta particularizada para buscar la solución que mejor se ajuste a tu vivienda.





AGRADEZCO LA INFORMACIÓN YA QUE ESTOY ATENDIENDO UN CASO EN PARTÍCULAR.
Gracias es de muy buena ayuda y muy buena informacion