Garajes, parkings, trasteros… son estancias que habitualmente se edifican en planta sótano, soterradas respecto a la rasante exterior de la calle. Estas construcciones están especialmente expuestas a posibles humedades ya que, cuando no hay una adecuada impermeabilización respecto al terreno, las filtraciones de agua acaban provocando daños, a veces hasta el punto de llegar a inutilizar el aparcamiento.

humedades techo

Humedad en las paredes

Las humedades por filtración directa desde el terreno se producen por un trasvase lateral en el contacto entre los muros y el propio subsuelo. Lo ideal en estos casos es realizar una impermeabilización que evite este contacto desde la cara exterior del muro, el problema lo tenemos cuando esta cara exterior no resulta accesible por implicar una excavación desproporcionada o logísticamente inviable. En estos casos, no hay más opción que realizar la impermeabilización desde la cara interior.

El trabajo de impermeabilizar el muro enterrado desde el interior dependerá del estado actual. Existen distintos productos en el mercado aptos para ejecutar la nueva capa de protección. Normalmente nos enfrentamos a muros de hormigón bastante mojados por efecto de la humedad, así que una buena alternativa suelen ser los morteros impermeables al agua pero permeables al vapor de agua. La ventaja de un mortero será que la humedad del muro no compromete la adherencia, ya que el propio mortero requiere agua en su amasada, por lo que una vez aplicado a brocha, rodillo o pistola se logran muy buenos acabados.

humedad pared trastero

Humedad en el techo

El techo de estos garajes ya es otro cantar. Lo que comúnmente llamamos techo suele ser en realidad un forjado horizontal, cuyo frente en el extremo está también en contacto directo con el terreno. El agua entra en el forjado desde su canto y avanza en sentido horizontal hasta aparecer en un punto aleatorio de nuestro techo. Obviamente en este caso no es posible hacer una impermeabilización desde el interior, ya que habría que romper el forjado y esto comprometería la integridad de la edificación. Es aquí donde entran en escena las resinas acuorreactivas.

resina antihumedad

Inyección de resina acuorreactiva

La resina acuorreactiva es un nuevo producto novedoso en el mercado, cuya principal característica radica en que expande rápidamente su tamaño al entrar en contacto con el agua. Gracias a esta resina sí podremos evitar la entrada de la humedad en el canto del forjado, dando continuidad a la impermeabilización interior que efectuaremos también sobre los muros.

Para evitar las entradas de agua a través del frente de forjado, también en contacto directo con el terreno contenido por el muro, se propone la creación de una barrera de estanqueidad a lo largo de su superficie mediante la inyección de una resina acuorreactiva que, en contacto con las vías de agua que pretende taponar, reacciona expandiéndose y saturando la red porosa del hormigón, de modo que obtura todos los posibles accesos al agua.

inyección acuorreactiva humedad

Drenaje complementario de aguas

Hay que tener en cuenta que el caudal de agua desde el terreno en ocasiones es muy elevado, por lo que eventualmente las filtraciones y humedades podrían aflorar en otros sitios. En términos generales la actuación propuesta no garantiza que deje de entrar agua en la estructura, sino que modifica su curso taponando las actuales vías de acceso. Es por eso que en cada problema de humedad debemos evaluar el riesgo de que el agua salga después por otro lado para, en caso necesario, complementar todos los trabajos ya expuestos con una red de drenaje que reconduzca la humedad a un punto de evacuación.

pipeta drenaje interior

Como siempre insistimos, en Hume Ingeniería somos de la opinión de que no hay soluciones mejores que otras, sino soluciones que se adaptan mejor a nuestro caso concreto. Si tienes un problema de humedades y quieres conocer qué haríamos nosotros si estuviéramos en tu lugar, te invitamos a contactarnos sin ningún compromiso.