¿Cómo afecta el exceso de humedad a la práctica del deporte? Para dar respuesta a esta pregunta, nada mejor que ceder la pluma a un profesional que lo vive en su día día. Hoy transcribimos las palabras del gran periodista deportivo D. Marcelo La Gattina,  especializado en natación, ciclismo, atletismo y triatlón. Encontraréis el artículo completo y original en su portal triamax.com.

Por qué importa la humedad

Cuando se realiza actividad física, la temperatura corporal se eleva de forma natural y las glándulas sudoríparas producen gotas que llevan exceso de calor a la superficie de la piel, donde se evapora.

Pero un alto porcentaje de humedad relativa del aire impide que las gotas de sudor se evaporen, porque digamos que el aire ya está “lleno de agua” y no le cabe más cantidad, por lo tanto, se dificulta exponencialmente la posibilidad de perder temperatura corporal.

Cuando el organismo se encuentra en tal situación, lo que hace es reservar el flujo sanguíneo a los órganos esenciales y, como consecuencia, los músculos que necesitas para correr no recibirán el oxígeno que necesitan, así que te cansarás rápidamente.

Esto llevará a un aumento de la frecuencia cardiaca, que puede aumentar de 10 a 20 latidos por minuto, lo que hará su percepción del esfuerzo sea mucho mayor.

Efectos de la humedad

Al enfrentarnos a una alta humedad, la sensación de fatiga prematura aumenta de forma exponencial, por lo que corriendo a nuestro ritmo normal nos sentiremos más fatigados. También es importante reconocer que la sensación de lentitud en un día pegajoso no indica una falta de aptitud, es la respuesta física del cuerpo a un ambiente estresante.

La humedad causa un aumento del dolor en algunas personas con enfermedades reumáticas, también afecta a personas que alguna vez sufrieron una fractura de huesos o accidentes musculares.

Algunas personas manejan el calor y la humedad mejor que otras. El tamaño del cuerpo implica una mayor masa corporal, más aislamiento y como consecuencia habrá mayor predisposición a que se sobrecaliente.

La edad es otra variable. Con el tiempo, el cuerpo se vuelve menos adaptable a la humedad: los cambios relacionados con la edad de las glándulas sudoríparas pueden disminuir la producción de sudor y reducir la capacidad del cuerpo para enfriarse de manera efectiva.

El lugar donde se vive también juega un papel: se tarda generalmente de 10 a 14 días en aclimatarse a las condiciones de calor y humedad. Las personas que provienen de regiones húmedas tendrán mayor preponderancia a adaptarse.

Herramientas para combatir la humedad

Si la humedad del aire es superior al 60%, ya empezaremos a sentir sus efectos en el cuerpo. Cuando la humedad es superior al 85% se recomienda evitar un entrenamiento de calidad.

Siempre la actividad deberá realizarse hidratándose con frecuencia con agua y bebidas isotónicas. Si se realiza en ambientes cerrados, como un natatorio, siempre se debe disponer bebida en el borde.

Consultar las condiciones de humedad antes de la práctica deportiva y elegir la indumentaria correspondiente, las telas “respirables” ayudarán a disipar la humedad corporal. Un error muy común es entrenar con mayor abrigo de lo recomendado, iniciar con un poco de frío no será un error.