Hoy nos enfrentamos al difícil reto de explicar al ciudadano de a pie qué es la humedad por condensación. ¿Cómo explicarías la humedad por condensación a alguien que no tiene ninguna idea al respecto ni ha oído hablar de ello en su vida? Nosotros lo hacemos así:

¿Qué es la condensación?

La condensación, por definición, es un cambio de estado de una sustancia que inicialmente se presenta en forma de vapor y, tras el proceso de la condensación, pasa a ser un líquido. Así la define la RAE.

¿Qué es la humedad por condensación?

En el caso de la humedad, lo que cambia de estado, lo que experimenta el proceso de dejar de ser un gas y pasar a ser un líquido, es el vapor de agua contenido en el aire. El aire que respiramos contiene, entre otros compuestos, un cierto grado de humedad, una cierta cantidad de agua. Esta cantidad de agua se presenta inicialmente en forma gaseosa, es lo que todos conocemos como vapor de agua, una sustancia respirable, algo presente en el ambiente. En cambio, tras el proceso de la condensación ese vapor de agua deja de ser un gas, deja de ser vapor, deja de ser respirable, y pasa a ser un líquido, pasa a ser agua física tal y como todos la conocemos. No se trata de agua que venga de fuera ni que se cuele por ningún sitio. Lo que ha ocurrido es que el vapor de agua del aire ha condensado.

rocío condensación

¿Cuándo se produce la humedad por condensación?

La humedad por condensación se produce en el momento en que el aire entra en contacto con cualquier superficie cuya temperatura sea inferior al punto de rocío de ese aire. Vamos a explicar este concepto muy detalladamente y con palabras muy llanas, pretendiendo que a nadie pueda quedarle ninguna duda.

Explicábamos en el párrafo anterior, que en el caso de la humedad por condensación lo que condensa es el aire, por tanto, para entender en qué circunstancias se produce la condensación debemos tener clara una característica del aire que tal vez nos sorprenda de entrada: cada aire que respiramos es único, existen infinitos tipos de aire distintos, dependiendo de su composición en cada momento.

Cada aire que respiramos es único y distinto de cualquier otro. Por ejemplo, el aire que estás respirando mientras lees estas líneas está formado por unos elementos muy concretos en unas cantidades muy concretas, distintas de cualquier otro aire. Si en lugar de ahora, estuvieses leyendo esto mañana a esta misma hora y en este mismo lugar, el aire que respirarías ya sería otro. Tal vez similar, pero nunca idéntico, nunca con la misma composición y en las mismas proporciones. Como consecuencia, las propiedades de cada aire concreto son distintas y únicas para cada uno.

El problema está en el aire

Una de las propiedades más intuitivas de cada aire es la temperatura. Para nosotros es relativamente sencillo conocer a qué temperatura se encuentra el aire que nos envuelve, y es sencillo también comprender que esta propiedad va cambiando con el paso de los minutos y las horas. Es evidente que si estuviésemos leyendo estas líneas dentro de 24 horas, la temperatura del aire que nos envuelve no tendría por qué ser la misma que la de ahora.

qué es la humedad por condensación

Por seguir con los ejemplos, otra de las propiedades concretas de cada aire concreto es su humedad relativa. Cada aire tiene una determinada cantidad de agua en su composición, pudiendo tener un mayor o menor índice de humedad. Del mismo modo que ocurría antes con la temperatura, el aire de mañana a esta hora podrá tener un grado de humedad relativa distinto del aire que respiramos ahora.

Entendido esto, vamos con la propiedad que realmente nos interesa en la humedad por condensación: el punto de rocío. Resulta que el punto de rocío también es una propiedad concreta de cada aire. Si tuviésemos un aire distinto, el punto de rocío también sería distinto. Llamamos punto de rocío a la temperatura a la cual se produce la condensación, la barrera entre el estado gaseoso y el estado líquido, la temperatura a la que el vapor de agua del aire deja de ser ese vapor y pasa a ser agua líquida.

Pongamos ejemplos de humedades por condensación

Si el aire interior de nuestra vivienda tiene un punto de rocío fijado en 15 grados centígrados, el vapor de agua del aire condensará en contacto con cualquier superficie cuya temperatura sea de 15 grados o menos. El cristal de las ventanas, el espejo del baño, los marcos de la carpintería, un pilar en una habitación… cualquier superficie cuya temperatura sea inferior al punto de rocío del aire es susceptible de sufrir condensación.

qué es la humedad por condensación galicia

Así que la solución debemos buscarla en el aire

Siguiendo el hilo de la explicación, se deduce que el problema de la humedad por condensación lo tenemos en el aire. Si tuviésemos un aire distinto, el aire que nosotros quisiésemos, ese aire cuyo punto de rocío estuviese fijado a una temperatura tan baja tan baja tan baja, que nunca ninguna superficie estuviese a menor temperatura, no tendría lugar la condensación.

Conclusión

La conclusión es que para evitar la humedad por condensación debemos actuar sobre el aire que está condensando. La solución pasa por sustituir el aire actual, cuya temperatura de condensación (punto de rocío) está por encima de la temperatura a la que se encuentran muchas de las superficies de nuestra casa, por otro aire, cuya temperatura de condensación sea mucho más baja, de forma que se encuentre por debajo de la temperatura de todas las superficies de nuestra casa.

Existen muchas y muy distintas soluciones definitivas a la humedad por condensación, pero todas ellas deben necesariamente compartir el mínimo exigible: garantizar que el aire interior de nuestra vivienda nunca alcance el punto de rocío. ¿Y cómo sabremos cuál es el aire adecuado para nuestra casa? Pues por medio de una serie de cálculos y parámetros que os desmenuzaremos en nuestro siguiente artículo.

Es cierto que cada vivienda es distinta y tiene unos condicionantes propios, no se trata de llegar con una máquina milagrosa que nos solucione el problema porque estaríamos matando moscas a cañonazos (o a lo mejor, ni eso). Lo que se debe hacer es recurrir a este método de cálculo que nos garantiza el éxito y nos permite dimensionar la solución adecuada para cada caso. Tu problema es único, así que las distintas soluciones a él sólo podrán plantearse tras el estudio específico de tu caso. ¡Exígelo así!

Si esta lectura te ha sido útil…

En nuestro siguiente post os presentaremos las distintas soluciones a la humedad por condensación, cuáles son válidas y cuáles no lo son, cuáles ofrecen garantía y cuáles sólo funcionan en ocasiones, sin olvidar tampoco aquellas que en realidad no resuelven el problema pero se encuentran extendidas pese a su ineficacia. Si leyendo este post has aprendido qué es la humedad por condensación, no dejes de leer nuestro siguiente artículo Solución definitiva a la humedad por condensación. Entenderás perfectamente todas las posibilidades que se brindan ante ti para resolver tu problema de humedades.