Actualmente, el mercado ofrece dos soluciones de eficiencia y durabilidad contrastadas: el tratamiento por inyecciones químicas y el tratamiento por electroósmosis. Ambas se basan en el mismo principio, conseguir que el agua que intenta ascender por los muros sea repelida desde los propios muros. Una vez efectuado el tratamiento por cualquiera de estas dos vías, es imprescindible llevar a cabo el picado y revocado de los muros, tal y como detallaremos en nuestro próximo post.

Como ya hemos explicado en el artículo anterior de ¿Por qué se produce la humedad por capilaridad?, el agua del terreno, en ausencia de un aislamiento adecuado, asciende por los muros a causa de la tensión que se genera en el interior de sus poros, como si se hiciera el vacío y succionase el agua hacia arriba. El tratamiento por inyecciones químicas pretende invertir la tensión superficial que hay en el interior del poro, para que de este modo no pueda subir el agua.

Tratamiento por inyecciones químicas

¿Cómo evitar la humedad por capilaridad en un poro?

Un poro sin tratamiento tiene una tensión en su interior que absorbe el agua del terreno y provoca su ascensión, en cambio, un poro con tratamiento en el que hemos invertido la tensión genera el efecto opuesto, por lo que impide que el agua ascienda. Si conseguimos alcanzar este efecto en todos los poros del muro, el agua no ascenderá al no darse las condiciones para que esto ocurra.

¿Cómo evitar la humedad por capilaridad en todo el muro?

Si extrapolamos la solución que hemos particularizado para un poro, el tratamiento por inyecciones químicas consiste en generar, a lo largo del muro afectado, una barrera anticapilaridad que impide el paso de agua por todos los poros y conductos capilares.

¿Qué producto impide el paso de la humedad por capilaridad?

Para conseguir este resultado, el método consiste en inyectar a lo largo de todo el muro una resina que consiga este efecto. Este producto es un compuesto sintetizado en laboratorio, basado en polímeros de silanos y siloxanos, cuyas propiedades físico-químicas les hacen capaces de repeler el agua y alcanzar el efecto descrito.

¿Cómo se inyecta el producto a lo largo de todo el muro?

El producto se presenta en forma de líquido viscoso y embalado en forma de cartuchos. Estos cartuchos se introducen en una pistola de inyección, similar a las conocidas pistolas de silicona. Para inyectar la resina debemos realizar previamente una serie de perforaciones a lo largo de todo el muro, de manera que a continuación podamos introducir la cánula de la pistola en el interior de los agujeros y apretar el gatillo.

Inyecciones 1

¿Qué características deben cumplir las inyecciones?

Las perforaciones deben ser de 12 mm de diámetro y estar separadas unos 10-12 cm entre sí. Esta distancia garantiza una correcta interconexión entre inyecciones contiguas, permitiendo la expansión tras cada inyección de manera que se obture toda la red capilar. La longitud de cada perforación debe ser ligeramente inferior al espesor total del muro, de esta forma, podremos cubrir toda su anchura sin necesidad de realizar las perforaciones desde las dos caras de un mismo tabique. Dependiendo del tipo de muro, de sus juntas y de la distancia al terreno, se establece cuál será la cota óptima para las inyecciones (siempre lo más cerca posible del suelo), siendo la altura a la que quedará establecida la barrera anticapilaridad.

Inyecciones 2

¿Existen las barreras verticales?

El proceso descrito acaba generando una barrera horizontal, que impide el paso del agua del terreno a los muros. Si nuestra intención fuese impedir el paso del agua de una parte del muro a otra parte del mismo muro situada a la misma altura, podríamos llevar a cabo el mismo tratamiento pero en sentido vertical. En este caso, no es recomendable subir el tratamiento a alturas mayores de 120 cm y debemos tener muy en cuenta que realmente sea un caso de humedad por capilaridad, pues resultaría ineficaz frente a humedades de otra tipología.

¿Qué debo saber para comparar varios presupuestos de inyecciones?

El método de inyecciones químicas es muy eficaz, pero hay que ser conscientes de que el coste suele ser elevado. Pedir presupuesto a varias empresas es una práctica recomendable y a la hora de comparar precios es importante que todas nos estén ofertando lo mismo, de lo contrario la comparación podría llevarnos a engaño. Podríamos pensar que estamos escogiendo la más económica cuando se trate de la de menor importe, pero tal vez el contenido de esa oferta no sea el mismo que el de otras. Y como esta es una de las consultas más típicas que nos hacéis, os dejamos a continuación dos artículos que os podrían resultar de interés:

Tratamiento por electroósmosis

¿Cómo funciona el método de electroósmosis?

El tratamiento anticapilaridad por electroósmosis es algo más complejo de explicar. Se basa en la premisa de que el agua del terreno que sube por las paredes está cargada eléctricamente a causa de las sales que arrastra consigo, que son las que dotan al agua de su capacidad eléctrica.

Considerando que el agua siempre arrastra sales y, por tanto, siempre estará cargada eléctricamente, el sistema de electroósmosis va a crear un campo eléctrico, de manera que todas las partículas que se acerquen a este campo y posean su propia carga eléctrica se verán repelidas, no llegando nunca a entrar en contacto con las paredes. ¿Y cómo la electroósmosis crea el campo que repele al agua cargada eléctricamente? Hay dos métodos, electroósmosis activa (con electrodos) y electroósmosis pasiva (con una central eléctrica).

Electroósmosis activa

En la electroósmosis activa, para crear el campo eléctrico se recurre a la instalación de unos elementos que conducen la electricidad, llamados electrodos, Por un lado, se coloca una serie de electrodos en el muro afectado mediante perforaciones de la mitad de su espesor. La activación de estos electrodos proporcionará una carga eléctrica determinada a este muro. Por el otro lado, se coloca otra serie de electrodos enterrados a una profundidad de aproximadamente 1,30 metros, de forma que proporcionarán al terreno otra carga eléctrica propia.

Una vez instalados los electrodos tanto en el muro como en el terreno, con un aparato externo se activan las corrientes eléctricas, de forma que se crea una diferencia de potencial entre las corrientes que circulan por el muro y las corrientes que circulan por el terreno. Esta diferencial de potencial es la causante de repeler las partículas de agua que provienen del terreno cargadas eléctricamente, de manera que nunca llegan a entrar en contacto con la pared.

Electroósmosis pasiva

La electroósmosis pasiva es similar a la activa, pero se diferencian en que en la pasiva no es necesario el uso de electrodos. En la electroósmosis pasiva,  para crear el campo eléctrico se coloca un instrumento eléctrico en el muro a tratar y este instrumento genera ondas electromagnéticas capaces de desplazar la humedad del muro hacia el subsuelo.

Electroósmosis 1Electroósmosis 2

Es tan efectivo el sistema de electroósmosis con electrodos como el inalámbrico. La diferencia es que el sistema con electrodos produce efectos más rápidos y evidentes, en cambio el sistema inalámbrico (más lento) conseguir mejores resultados para el desecamiento de suelos (que ya no sería un caso de humedad por capilaridad).

Inconvenientes del tratamiento por electroósmosis

La electroósmosis en una obra ideal, funciona perfectamente y así está comprobado. No obstante, presenta tres importantes desventajas que desaconsejan su elección frente al método de las inyecciones químicas.

  1. Exige en todo momento una conexión a la red eléctrica.
    En el caso de un corte de luz, ya sea por una sobrecarga eléctrica en la red o por una desconexión intencionada, los muros estarían desprotegidos y volverían a absorber humedad por capilaridad hasta que se restableciese la conexión. Si, por ejemplo, hubiese un corte general del suministro por una tormenta, el agua del terreno volvería a subir por las paredes y, si bien es cierto que al volver a tener conexión a la red eléctrica volvería a descender el agua, las afecciones que se hubiesen causado sobre las paredes durante ese tiempo serían irreversibles, lo que conllevaría afrontar de nuevo el repicado de enlucidos y decapado de pinturas.
  2. Tiene un coste mensual asociado
    Aparte de la importante inversión inicial que supone la implantación de un tratamiento de electroósmosis, el hecho de requerir suministro eléctrico ininterrumpido conlleva un gasto mensual ineludible. El mantenimiento de este sistema nos seguirá costando dinero siempre.
  3. Conceptualmente se basa en la repulsión de las partículas con carga eléctrica, no del agua del terreno
    Otro problema de la electroósmosis es la polarización de la molécula de agua. Está demostrado científicamente que se puede invertir electromagnéticamente la molécula de agua (H2O), y de hecho el método es efectivo y se aplica por el mundo adelante, pero todavía no está demostrado que se pueda mover otro tipo de líquidos como aguas residuales o fecales…. Esto significa que no tendremos la certeza científicamente de que este método vaya a repeler el agua concreta que afecta a nuestras paredes, a menos que la sometamos con anterioridad a un análisis de laboratorio para determinar su composición. Y aun haciendo esto, tampoco tendríamos la garantía de que una vez implantado el método y realizado el desembolso económico, la composición del agua no fuese a variar a lo largo del tiempo, pudiendo perder efectividad el sistema.

Y recuerda…

Una vez efectuado el tratamiento por inyecciones o por electroósmosis, estamos en disposición de afirmar que el origen de las humedades ha sido atajado. Pero no olvidemos que para estar libres de humedades por capilaridad será imprescindible llevar a cabo la segunda fase del tratamiento: el picado y revocado de los muros, tal y como detallamos en este post.