Entramos en materia de aislamiento de paredes poniendo sobre la mesa el último de los sistemas enunciados en el artículo Descubre los falsos mitos sobre el aislamiento: el aislamiento de la cámara.

El relleno de cámaras es una técnica para aislar fachadas que requiere una mano de obra y unas herramientas más especializadas que los otros métodos detallados, los sistemas SATE o los trasdosados interiores.

El concepto de partida

El aislamiento del que hoy hablamos se realiza en muros de doble hoja con una cámara de aire accesible. Un muro de doble hoja es el que está formado por dos hileras paralelas de ladrillos o bloques, dejando entre ellas una separación. Esta separación es lo que se conoce como cámara de aire, y el objetivo final de estas técnicas es rellenar este espacio con el material más adecuado. Para realizar este relleno se puede inyectar el material tanto desde el interior como desde el exterior. Las técnicas de inyección de los diversos productos aislantes están muy desarrolladas y exigen diferentes controles durante su ejecución.

El relleno de la cámara

Antes de determinar qué sistema de aislamiento  es el más adecuado para nuestro caso, se debe hacer un estudio previo del estado actual de la fachada. Dependiendo de variables como  el estado interior de la cámara o los posibles puentes térmicos, la elección de cada sistema podría resultar ventajosa o desaconsejable. Se debe, como mínimo, prestar especial atención a los puntos enumerados a continuación:

  • La cara exterior de la fachada debe estar en buenas condiciones, para que el material de relleno no se fugue por posibles fisuras. Si es necesaria alguna reparación debe tenerse en cuenta en la planificación de los trabajos. Las grietas o fisuras deben evaluarse a conciencia y debe conocerse su origen, para poder garantizar que una vez se resuelvan, el material aislante no va a salir por dichas grietas, comprometiendo así el aislamiento proyectado.
  • Algunas patologías específicas, como la sulfatación, los asentamientos o la corrosión, requieren la intervención de especialistas. En estos casos ya no estaríamos únicamente ante un aislamiento mediante relleno de cámara, sino que sería necesario acometer también la reparación y prevención de los problemas constructivos manifiestos, encareciendo por tanto la ejecución y llevándonos a buscar soluciones alternativas.
  • Las zonas que hayan perdido parte de la fachada por la acción severa de lluvia o hielo debe ser identificadas y reparadas. Cuando la fachada esté muy dañada es preferible la intervención por el exterior, evitando cualquier tipo de relleno a la cámara, que conllevaría agravar el estado del cerramiento. Además nos permitirá disminuir los costes de la ejecución, pues nos evitamos reparar las zonas fuertemente dañadas.
  • Las juntas de mortero de los ladrillos deben inspeccionarse para evaluar la existencia de fisuras o desprendimientos de la masa y, en su caso, ser reparadas.
  • El origen de posibles humedades debe ser identificado y subsanado.
  • Si la cara exterior de la fachada está revestida con un material impermeable al vapor de agua, el relleno de la cámara no es recomendable, ya que se crearán condensaciones  intersticiales dentro de la cámara.
  • Los huecos y agujeros deben ser sellados para evitar la pérdida del aislante, sobre todo en los casos en los que se emplee material disgregado como borra de lana mineral o perlas de poliestireno expandido.

Aislamiento de cámaras de aire

Aislamiento con celulosa insuflada

aislamiento relleno cámara

Aislamiento con poliestireno

  • La cámara de aire debe ser continua y de al menos 5 cm de espesor para poder ser rellenada. Para determinar estos datos, será necesario inspeccionar el interior de la cámara con una cámara endoscópica, bien realizando un agujero en el tabique de la cámara o bien aprovechando la caja de algún enchufe o interruptor.
  • El posible cableado interior de la cámara debe ser sustituido por un nuevo cableado interior.
  • Cualquier elemento que obstruya la cámara puede ser origen de un problema de ejecución, evitando el relleno completo de la cámara, lo que impedirá el correcto comportamiento térmico del sistema.

Las típicas zonas especiales

Por el tipo de construcción original, las fachadas con cámara de aire disponen de numerosos puentes térmicos, especialmente en los contornos de ventanas y los encuentros con otros elementos constructivos como suelos o cubiertas.

A continuación se presentan los casos más típicos de puntos singulares, especialmente delicados en este procedimiento, y algunas sugerencias para resolverlos. Como siempre, cabe resaltar que se trata de una mera guía de consejos prácticos, pero la resolución de los puentes térmicos exige un estudio previo y específico a pie de obra.

  • Contorno de huecos (I)

Es el origen frecuente de condensaciones al realizar el cerramiento interior de ladrillo. Tal y como se muestra en la siguiente imagen, una posible solución (dependiendo del caso) podría consistir en aislar por la parte interior del dintel, eliminando sólo en esta parte el yeso original y sustituyéndolo por placas de yeso laminado

aislamiento térmico paredes

  • Contorno de huecos (II)

Otra posibilidad (dependiendo del caso) sería aumentar el perímetro interior aislante utilizando un nuevo revestimiento de placa de yeso laminado en esa zona.

aislamiento térmico de pared

 

  • Relleno de fachada con frente de forjado

Como un frente de forjado sólo admite aislamiento desde el exterior, una posible alternativa actuando desde el interior podría ser aislar el techo que forma la parte inferior del forjado.

aislamiento puente térmico

  • Encuentro de fachada con cubierta

En este caso, tenemos dos alternativas para resolver el puente térmico: si hay espacio, extender la capa aislante que se haya utilizado en el bajocubierta, y si esto resulta muy complejo, se podría rematar el encuentro de la hoja interior con el techo utilizando un trasdosado en la zona crítica.

aislamiento puentes termicos

Estos casos que venimos contando son sólo algunos supuestos, dependiendo del tipo de construcción pueden existir más puentes térmicos a resolver y, puede que según el caso, la alternativa aquí planteada no resulte viable. Los puentes térmicos siempre requieren un estudio específico, y una de las mejores herramientas disponibles en la actualidad para ello es la termografía. Si todavía no conocéis esta técnica, aquí encontraréis una breve pero bastante clarificadora introducción a la termografía.

A modo de epílogo, debemos incidir en que cada tipo de obra exige un minucioso y detallado estudio previo. No todas las fachadas con cámara se pueden rellenar, unas veces por cuestiones técnicas y otras veces por cuestiones económicas. Y aun pudiendo, habrá veces que resulte más económico buscar otro tipo de aislamiento. Si quieres conocer las alternativas y buscar la que más se adapte a tu caso, tal vez te convenga echar un ojo aquí.