Uno de los errores más habituales cuando se aborda una humedad por capilaridad es pensar que el problema desaparece inmediatamente después del tratamiento.
La realidad es bastante diferente.
Incluso en aquellos casos en los que el tratamiento consigue detener la entrada de agua desde el terreno, los muros continúan almacenando una gran cantidad de humedad acumulada durante años o incluso décadas. Esa humedad no desaparece de forma instantánea y necesita un tiempo para abandonar el interior del material.
Por este motivo, es importante distinguir entre dos fases claramente diferenciadas:
- la eliminación o reducción del aporte de agua al muro;
- el proceso posterior de secado del propio cerramiento.
Son dos fenómenos distintos y ambos condicionan el resultado final de la intervención.
Índice de contenidos
El secado del muro puede prolongarse durante meses
Cuando el aporte de humedad desde el terreno cesa o disminuye significativamente, el agua almacenada en el interior del muro únicamente puede abandonar el material mediante evaporación.
No existe ningún mecanismo capaz de hacer desaparecer instantáneamente esa humedad acumulada durante años.
El tiempo necesario para completar el secado dependerá principalmente de tres factores: la cantidad de agua almacenada, el espesor del muro y la naturaleza del material que lo compone.
Un muro de mampostería de gran espesor puede necesitar muchos meses para alcanzar un estado de equilibrio higrométrico, especialmente si presenta escasa ventilación o revestimientos poco transpirables.
Por el contrario, los cerramientos ligeros y muy porosos suelen responder mucho más rápidamente.
El revestimiento también almacena humedad
Cuando observamos manchas, desconchones o eflorescencias, en realidad no estamos viendo únicamente la humedad contenida en el muro estructural.
Los revocos, enfoscados, pinturas y revestimientos superficiales también absorben agua y sales durante años, convirtiéndose en auténticos reservorios de humedad.
Por este motivo, incluso cuando el muro inicia su proceso de secado, las capas superficiales pueden seguir deteriorándose durante un tiempo si permanecen contaminadas por sales higroscópicas.
El repicado del revestimiento acelera considerablemente el secado
Una de las actuaciones más eficaces para favorecer la evaporación consiste en eliminar los revestimientos deteriorados y permitir que el muro permanezca temporalmente visto.
Reducir el espesor que debe atravesar el vapor de agua facilita enormemente la salida de la humedad acumulada y acelera el proceso de secado.
Además, el repicado permite eliminar parte de las sales acumuladas en los revestimientos, responsables en muchos casos de la degradación superficial y de la persistencia de manchas incluso cuando el muro ya se encuentra relativamente seco.
La ventilación es una gran aliada
La evaporación depende directamente de las condiciones ambientales del local.
Favorecer las corrientes de aire y mejorar la ventilación interior suele ser una medida sencilla y económica que contribuye significativamente a acelerar el secado del muro.
En muchos casos, pequeñas mejoras en la renovación del aire producen resultados muy apreciables durante los primeros meses posteriores al tratamiento.
La importancia de utilizar materiales transpirables
Una vez alcanzado un grado de secado suficiente, es importante que los nuevos revestimientos permitan la difusión del vapor de agua.
Los materiales excesivamente impermeables pueden dificultar la evaporación residual y favorecer la aparición de nuevas patologías superficiales.
Por este motivo, en rehabilitación de humedades suelen emplearse soluciones especialmente transpirables, como morteros de cal o pinturas minerales, que permiten al muro continuar regulando su humedad interna de forma natural.
El tratamiento adecuado empieza por un buen diagnóstico
No todos los problemas de humedad tienen el mismo origen ni requieren las mismas soluciones.
Las inyecciones hidrófugas pueden ofrecer buenos resultados cuando el problema es realmente la capilaridad y las características del soporte son adecuadas.
La electroósmosis, por el contrario, no ha demostrado ser capaz de eliminar la humedad por capilaridad en condiciones reales de uso, tal y como pone de manifiesto el estudio realizado por Hume Ingeniería durante más de catorce meses.
En cualquier caso, independientemente de la solución adoptada, conviene recordar una idea fundamental: detener la entrada de agua y secar un muro son dos procesos diferentes.
Y entender esta diferencia es fundamental para interpretar correctamente la evolución de cualquier tratamiento frente a la humedad por capilaridad.
Y recuerda…
Cada problema de humedad tiene su propia causa y, por tanto, requiere una solución diferente. Antes de invertir en tratamientos o sistemas concretos, es fundamental identificar correctamente el origen de la patología y comprender cómo se comporta el edificio.
En Hume Ingeniería apostamos por el diagnóstico técnico como punto de partida de cualquier intervención, porque sólo un análisis riguroso permite elegir la solución adecuada y evitar actuaciones innecesarias o ineficaces.
Si tienes problemas de humedades en tu vivienda o edificio, te invitamos a solicitar un diagnóstico profesional que permita abordar el problema desde su origen.







Hola,
Tengo humedad capilar en todo el piso y quiero instalar un aparato de electro ósmosis y «sanear» las paredes con el mortero de cal. Mi duda es, ¿qué ocurre en la cocina y baño donde hay que alicatar¿ si no alicatan, no podrán ponerme el inodoro, lavabo, muebles de cocina, etc. Que es lo q debería hacer? Muchas gracias 🙂
Buenos días Eli,
En las paredes que hay que alicatar, lo ideal será revocar con un mortero de cemento (mayor transpirabilidad que los morteros de yeso) y dilatar el alicatado en el tiempo hasta que el mortero haya secado. En caso de que la colocación de los sanitarios no nos conceda este tiempo, debemos asegurarnos de que la pared en cuestión puede secar por su otra cara, de forma que cuando los azulejos supongan una barrera al vapor de agua de la pared, le permitamos evaporarse hacia su trasdós. El tiempo de secado será mayor, puesto que el recorrido de la humedad hasta abandonar la pared será también mayor, pero esta es la alternativa a tener que alicatar antes del completo secado.
Si quiere que profundicemos en su caso particular, puede contactarnos vía e-mail o teléfono de contacto.
Atentamente,
El equipo de Hume Ingeniería.