El radón no es solo una preocupación en el ámbito doméstico. Cada vez más empresas deben tenerlo en cuenta dentro de la gestión de sus instalaciones, especialmente en determinadas zonas geográficas y tipos de edificios.
Esto ha llevado a muchas organizaciones a plantearse si deben medir el radón en sus espacios de trabajo y qué implicaciones tiene no hacerlo.
Índice de contenidos
¿Por qué el radón afecta a las empresas?
El comportamiento del radón en edificios de uso laboral es similar al de las viviendas. Se trata de un gas que procede del subsuelo y que puede acumularse en espacios cerrados si no existe una ventilación adecuada.
Oficinas en planta baja, locales comerciales, naves industriales o instalaciones con sótanos son especialmente susceptibles. En estos casos, la exposición no solo es continua, sino que afecta a varias personas durante muchas horas al día.
Por este motivo, el radón se considera un factor relevante dentro de la prevención de riesgos laborales.
En comunidades como Galicia, donde la presencia de este gas es más habitual por las características del terreno, esta cuestión está adquiriendo cada vez más importancia en el ámbito empresarial.
¿Es obligatorio medir el radón en empresas?
La normativa en España establece que el radón debe evaluarse cuando existe riesgo de exposición. Esto implica que muchas empresas están obligadas a realizar mediciones, especialmente si se encuentran en zonas con mayor potencial de radón o si sus instalaciones están en contacto con el terreno.
No se trata únicamente del tipo de actividad, sino de las condiciones del edificio y su ubicación. Por eso, cada caso debe analizarse de forma específica.
Límite legal y responsabilidades
El nivel de referencia se sitúa en 300 Bq/m³. Cuando se supera este valor, la empresa debe adoptar medidas para reducir la exposición.
Esta obligación forma parte de la responsabilidad del empresario en materia de seguridad y salud laboral. No actuar puede suponer incumplimientos normativos, además de implicar riesgos para los trabajadores.
Cómo se realiza una medición de radón en empresas
La medición consiste en instalar detectores en distintas zonas del centro de trabajo durante un periodo prolongado. Esto permite obtener datos representativos de la concentración de radón en condiciones normales de uso.
A partir de estos resultados, se elabora un informe técnico que sirve como base para la toma de decisiones. Es fundamental que este proceso se realice correctamente, ya que de él depende la validez de la evaluación.
Empresas especializadas que trabajan en Galicia y cuentan con experiencia en control ambiental en edificios suelen ofrecer este tipo de estudios como parte de un servicio integral.
Soluciones para reducir el radón en entornos laborales
Cuando los niveles superan el umbral recomendado, es necesario actuar con soluciones adaptadas a cada espacio.
En muchos entornos empresariales, la ventilación mecánica es una de las herramientas más eficaces. Permite renovar el aire de forma continua y controlar la concentración de radón, algo especialmente importante en espacios con alta ocupación.
Además, el diseño del sistema debe tener en cuenta aspectos como la presión interior del edificio. Un desequilibrio puede favorecer la entrada de radón desde el subsuelo, por lo que es fundamental que la solución esté correctamente dimensionada.
En casos más exigentes, puede ser necesario incorporar sistemas de extracción del terreno o realizar intervenciones adicionales sobre la estructura del edificio.
Qué empresas deberían actuar cuanto antes
Existen determinados escenarios en los que la evaluación del radón es especialmente recomendable: negocios en planta baja, edificios antiguos, locales con ventilación limitada o instalaciones situadas en zonas de riesgo.
En Galicia, este tipo de situaciones son relativamente frecuentes, lo que ha incrementado la demanda de estudios y soluciones específicas en los últimos años.
Y recuerda…
El radón en empresas es una cuestión técnica, legal y preventiva. Evaluarlo correctamente permite tomar decisiones informadas y garantizar un entorno de trabajo seguro.
Medir, analizar y actuar a tiempo no solo ayuda a cumplir con la normativa, sino que también contribuye a mejorar la calidad del aire interior y las condiciones laborales.
Si tienes dudas o buscas una solución para tu empresa, puedes contactar directamente a Hume Ingeniería.







Deja una respuesta