En nuestro último artículo Solución definitiva a la humedad por condensación, ¿por qué sé que funcionará? os explicábamos cuáles son las soluciones a la humedad por condensación y por qué esas soluciones nos ofrecen garantía. Hoy vamos a incidir justo en lo contrario, vamos a hablaros de todas esas “soluciones” que se están comercializando en el mercado pero que en realidad no nos garantizan acabar con la humedad por condensación. Ahora veremos el por qué en cada una de ellas, pero la justificación va a ser siempre la misma: ninguna cumple con las prescripciones que fija el Código Técnico de la Edificación.

¿Cuáles son las supuestas soluciones que realmente no solucionan el problema y por qué?

Aislamiento térmico

Existe la creencia generalizada, incluso entre profesionales del sector de la construcción, de que para evitar problemas de humedad por condensación la solución pasa por aislar térmicamente. ¡Error!

Tal y como explicábamos en el artículo ¿Qué es la humedad por condensación? la humedad por condensación se produce en el momento en que el aire entra en contacto con una superficie cuya temperatura es inferior a la temperatura de rocío. Por eso, mucha gente dice “pues aumento la temperatura de esa superficie hasta que esté por encima del punto de rocío y así ya no condensará”. Parece lógico y razonable, pero en realidad no lo es.

aislamiento humedad antihumedad

Lo que esta gente no sabe cuando hace esa afirmación es que al aumentar la temperatura mediante aislamiento térmico se está produciendo como efecto colateral un aumento de la hermeticidad de la vivienda. Es decir, al hacer un aislamiento térmico el aire interior de la vivienda deja de ser el que era y pasa a ser otro, cuyo punto de rocío es superior al que teníamos antes. Recordemos que el punto de rocío es una propiedad específica de cada aire, por lo que en el momento en que cambia el aire, con él cambia también el punto de rocío.

Por ejemplo: si tenemos un aire cuyo punto de rocío es de 15 ºC y una pared cuya temperatura es de 14 ºC, se estará  produciendo humedad por condensación sobre la pared, ya que la temperatura de la pared es menor al punto de rocío del aire. Cuando aislemos la pared y aumentemos su temperatura, por ejemplo a 16 ºC, tal vez no hayamos conseguido que la temperatura de la pared esté por encima del nuevo punto de condensación. Al aumentar a 16 ºC sí habremos conseguido que esté por encima de los 15 ºC que antes marcaban la barrera, pero tal vez ahora, al haber mutado el aire interior, el nuevo punto de condensación esté a 17 ºC. Es decir, nos habremos gastado un tiempo y un dinero en aislar térmicamente la pared y en ella se puede seguir produciendo humedad por condensación (la pared estará a 16ºC, y esta temperatura es menor al nuevo punto de rocío, que es de 17 ºC).

La mejor prueba de esto es que nadie nos dará garantías de eliminar la humedad por condensación por medio de aislamientos térmicos, en cambio, sí encontraremos empresas que nos den garantía por medios de sistemas de ventilación.

A todo esto hay que añadir que muchas veces no se pueden aislar térmicamente algunos de los elementos constructivos con según qué procedimiento. Para conocer qué tipo de aislamiento térmico es el adecuado para cada caso puedes echar una visual en los siguientes enlaces:

Deshumidificadores

El deshumidificador de toda la vida no es una solución a la humedad por condensación. Su funcionamiento se basa en ser el punto más frío de la estancia. Sabemos que el aire que contiene un alto grado de humedad va a condensar en los puntos cuya temperatura esté por debajo del punto de rocío, lo que hace el deshumidificador es “ser él el punto más frío de todos los de la habitación”, de forma que donde primero condensa el aire es en el deshumidificador. El problema es que los deshumidificadores tienen una capacidad limitada, por lo que si el aire interior tiene más humedad de la que es capaz de depositar en el deshumidificador seguirá condensando también en otras superficies.

deshumidificador humedad

En términos generales, el deshumidificador puede ser una buena ayuda para estancias no demasiado grandes y que no tengan demasiada humedad. En este caso, sí es posible que los efectos de un deshumidificador puedan compensar su precio y molestias diarias, pero para casos en que la habitación sea más bien grande o haya demasiada humedad en el ambiente, el deshumidificador hará poco o nada.

Pinturas antimoho

Las pinturas antimoho tampoco son una solución a la humedad por condensación. El principio de las pinturas antimoho o pinturas térmicas se basa en añadir un par de grados de temperatura en aquellas superficies sobre las que son aplicadas. De este modo, si antes teníamos una pared a 14 ºC en la que había condensación porque la temperatura de rocío era de 15 ºC, ahora tal vez la pared esté a 16 ºC gracias a la pintura antimoho.

pintura antimoho antihumedad

Es cierto que, a diferencia de los aislamientos térmicos tradicionales, no hermetiza tanto la vivienda, por lo que aunque el aire interior cambie y con él también el punto de rocío, la diferencia no será tan acusada. El problema de las pinturas antimoho es que para nada actúan sobre el aire interior de la vivienda, por lo que la condensación en vez de producirse en la pared pintada se producirá sobre otra superficie. Es decir, tal vez consigan el efecto de que no salga moho en la pared, pero seguirá habiendo igual o más humedad en el ambiente, pudiendo condensar sobre superficies en que antes no lo hacía. Si lo que quieres es no tener moho en un techo o en una pared, podrían serte de utilidad (a veces ni eso), pero si lo que quieres es acabar con los problemas de condensación, mejor que pienses en otra cosa…

La CTA

La llamada Central de Tratamiento de Aire o CTA es la solución típica que nos ofertan las empresas “supuestamente” especializadas en humedades. Cada empresa tiene su propio modelo, alguna incluso tiene varios modelos con distintos caudales de aire, hasta el punto de que las han rebautizado con un nombre comercial que guste al consumidor: aparte de la CTA, también tendremos la THC (Tratamiento de Humedad por Condensación), la VPH (Ventilación Positiva Higrorregulable), el STA (Sistema de Tratamiento de Aire), y así infinidad de nombres comerciales, normalmente con siglas, que sirven de atractivo al cliente, le inducen a pensar en la profesionalidad y especialización de su interlocutor y, en el fondo, también le desconciertan un poco. Como decimos, cada empresa tiene su propio modelo y, en esencia, todas ellas consisten en lo siguiente:

La CTA es una máquina que introduce aire del exterior por medio de una abertura en la fachada (a veces en el tejado), lo precalienta y lo insufla en toda la vivienda. Lo primero que cabe decir es que la instalación que nos suelen hacer es completamente opuesta a las recomendaciones del Código Técnico de la Edificación. Tal y como os explicábamos en este post, el CTE nos dice que para que nuestra casa cuente con un aire de buena calidad, debemos extraer el aire original de las estancias con mayor humedad, y compensar esa extracción introduciendo nuevo aire en el resto de habitaciones. La CTA hace justo lo opuesto. Esta instalación, tal y como se está ejecutando hoy en día, introduce aire para toda la vivienda a través de una única estancia (con independencia de que tenga mucha o poca humedad), y para compensar extrae el aire de todas las demás habitaciones por medio de rejillas (con independencia de que tengan mucha o poca humedad).

cta maquina antihumedad

Entonces ¿por qué nos dan garantía?

Este sistema se basa en renovar el aire interior de toda la vivienda introduciendo continuamente aire exterior desde un único foco (la máquina) que empuja al aire interior a salir por las rejillas de las demás habitaciones. Hasta donde el conocimiento de nuestros ingenieros nos permite afirmar, programan la máquina basados en sus propios cálculos, no en valores recomendados por el CTE, de manera que introducirá tanto aire que permanentemente se esté renovando el aire de toda la casa (no sólo cuando es necesario). El problema es que esta programación no resulta de un análisis específico de tu problema, sino de un cálculo de volumen de la vivienda, por lo que en caso de que no funcione… ¡siempre podrán reprogramar la máquina para meter más aire nuevo! Podrán decirte cuánto aire mueven por tu casa, pero no justificar por qué esa cantidad y no otra.

¿Qué más sabemos de las CTA cuando nos las dan a conocer?

  • Es común que nos digan que precalienta el aire a unos 17 ºC. De palabra suena bien, pero ¿y por escrito? Lo que desde luego no les conviene que sepamos es que calentar el aire a esa temperatura no significa que sea la temperatura que tengamos en nuestra vivienda, sino que el aire precalentado, al contacto con los elementos interiores, irá perdiendo calor. Por no decir que “unos 17 ºC” no es una medida para nada exacta, ¿qué significa ese “unos”? O son 17 o no lo son.
  • Si nos da por preguntar, tal vez nos digan que no habrá ningún problema de olores, pero pensemos un momento… Tenemos una máquina insuflando aire a toda la vivienda desde una única habitación, ¿cómo no va a recircular por la vivienda los olores de la habitación en la que esté? A saber, tal vez un baño o una cocina… Entre otras cosas para prevenir esto, el CTE recomienda extraer aire de baños y cocina al exterior e incorporarlo en el resto de estancias, la diferencia en cuanto a olores es evidente.
  • Muchas veces se nos oculta el consumo real de la máquina. El aire lo calientan mediante el uso de resistencias eléctricas y, según el modelo, pueden tener hasta 1000w. Estaríamos hablando de más de 50€ al mes dependiendo de la temperatura exterior. Estamos en lo mismo, cambia mucho oír de palabra algo del tipo “esto consume unos X euros al mes”, con respecto a tener por escrito el consumo de manera vinculante.
  • Ya puestos, lo mismo ocurre con el ruido. La intensidad del sonido es una magnitud que se mide en decibelios, es algo perfectamente cuantificable y medible. ¿Qué significan frases como “hace un ruido como el del frigorífico”? Ya ni hablamos de que algo así vaya puesto por escrito…
  • Otra cuestión bastante extendida es que se autorregulan en función de la humedad de la vivienda, por lo que se detienen automáticamente en cuanto la humedad interior es aceptable. Bueno, esto ya depende del modelo, pero la realidad es que la mayoría funcionan en respuesta a un medidor de temperatura, no de humedad, de forma que cuando la temperatura alcanza un valor prefijado la máquina se detiene, y cuando la temperatura vuelve a descender por debajo de ese valor, la máquina se reactiva. Como veis, nada que ver con la humedad…

opiniones cta condensacion vmi

Llegados a este punto es de justicia aclarar que, como todo en la vida, no conviene generalizar. Habrá empresas que se preocupen más por el cumplimiento de la normativa que otras, y por eso es importante ser exigentes a la hora de demandar información, para que nuestra decisión final, cuanto menos, se haga con conocimiento de causa y con toda la información en nuestro haber.

Recordamos para concluir aquello en que tanta insistencia hemos hecho siempre: la solución a la humedad por condensación pasa por sustituir el aire interior de la vivienda ajustándonos a unos cálculos específicos para cada caso, los que nos dicta el CTE en su capítulo HS3. Y si tenéis dudas sobre alguna otra “solución” que alguien os haya planteado para la humedad por condensación, no dejéis de hacernos la consulta, quién sabe, tal vez todos estemos a tiempo de descubrir “nuevas soluciones”…